1. Uso adecuado
Los muebles deben utilizarse conforme a su función prevista. Evite sobrecargas, impactos fuertes o usos inadecuados que puedan afectar su estructura o durabilidad.
2. Limpieza diaria
Se recomienda limpiar regularmente con un paño suave y seco. Para manchas ligeras, utilice un paño ligeramente humedecido sin productos abrasivos.
3. Protección del material
Evite la exposición prolongada a la luz solar directa, humedad excesiva o fuentes de calor, ya que pueden afectar el color y la estructura del material.
4. Mantenimiento periódico
Revise regularmente tornillos, uniones y estructuras para asegurar la estabilidad del mueble. Ajuste o refuerce cuando sea necesario.
5. Prevención de daños
Utilice protectores en superficies de contacto y evite arrastrar los muebles para prevenir daños en patas y suelos.
6. Condiciones generales
Un cuidado adecuado prolonga la vida útil del producto y ayuda a mantener su apariencia y funcionalidad original.